ICM Pan de Vida celebra †Culto Eucarístico cada 2º y 4º domingo de mes en la Iglesia de El Salvador (IEE): Calle Noviciado, 5 - Madrid a las 19:00 horas y †Culto del Silencio el 3º domingo de mes en la Fundación 26 de Diciembre (F26D): Calle Amparo, 27 - Madrid a las 19:00 horas.

domingo, 27 de julio de 2014

El humor como expresión de salud psíquica y espiritual

Todos los seres vivos superiores poseen un acentuado sentido lúdico. Basta observar a los gatos y los perros de nuestras casas. Pero el humor es propio sólo de los seres humanos. El humor nunca fue considerado un tema «serio» por la reflexión teológica, aunque es sabido que se encuentra presente en todas las personas santas y místicas, que son los únicos cristianos verdaderamente serios. En la filosofía y en el psicoanálisis tuvo mejor suerte.

Humor no es sinónimo de chiste, pues puede haber chiste sin humor y humor sin chiste. El chiste es irrepetible; repetido, pierde su gracia. La historieta llena de humor conserva siempre su gracia y nos gusta oírla muchas veces.

El humor sólo puede ser entendido a partir de la profundidad del ser humano. Su característica es ser un proyecto infinito, portador de inagotables deseos, utopías, sueños y fantasías. Tal dato existencial hace que haya siempre un desajuste entre el deseo y la realidad, entre lo soñado y su concretización.

Ninguna institución, religión, Estado ni ley consiguen encuadrar totalmente al ser humano, aunque para encuadrarlo exista justamente cierto tipo de orden. Pero él desborda estas determinaciones. De ahí la importancia de la violación de lo prohibido para la vivencia de la libertad y para que surjan cosas nuevas. Y esto en el arte, en la literatura y también en la religión.

Cuando nos damos cuenta de esta diferencia entre la ley y la realidad ―véase por ejemplo, la esdrújula moral católica sobre la prohibición de usar el condón en estos tiempos en que abunda el sida― surge el sentido del humor. Dan ganas de reír, pues tiene todo tan poco buen sentido y es tanto hablar en pleno desierto, ya que nadie escucha ni observa, que sólo puede provocarnos humor. Esas personas viven en la luna, no en la Tierra.

En el humor se vive el sentimiento de alivio del peso de las limitaciones y del placer de verlas relativas y sin la importancia que ellas mismas se dan. Por un momento, la persona se siente libre de los superegos castradores, de las imposiciones que nos exige la situación y realiza una experiencia de libertad, como una forma de plasmar su tiempo, dar sentido a lo que está haciendo y construir algo nuevo. Detrás del humor existe la creatividad, propia del ser humano. Por más limitaciones naturales y sociales que haya, siempre hay espacio para crear algo nuevo. Si no fuese así, no habría genios en la ciencia, en el arte y en el pensamiento. Inicialmente son tenidos por «locos», excéntricos, anormales. Mucho tiempo después, una nueva mirada descubre la genialidad de un van Gogh, la creatividad fantástica de Bach, casi desapercibidas en su tiempo. Se dice de Jesús que los suyos vinieron a llevárselo, pues decían “está loco” (Mc 3,21). De San Francisco se dijo lo mismo: es un «pazzus», un loco, cosa que él aceptaba como expresión de la voluntad de Dios. Y era un santo lleno de humor y alegría hasta el punto de llamarlo «el fraile siempre alegre».

En palabras más pedestres: el humor es señal de que nos es imposible definir al ser humano dentro de un cuadro establecido. En su ser más profundo y verdadero es un creador y un ser libre.

Por eso puede sonreír y mirar con humor los sistemas que lo quieren aprisionar en categorías establecidas. Y el ridículo que constatamos en señores serios (por ejemplo, profesores, jueces, directores de escuela y hasta monseñores) que quieren, solemnemente y con aires de una autoridad superior cuasi divina, hacer a los otros ciegos y sumisos, o que obedezcan cual ovejas a sus órdenes. Eso también causa humor.

Estaba en lo cierto aquel filósofo (Th. Lersch Philosophie des Humors, Múnich 1953, 26) que escribió: «La esencia secreta del humor reside en la fuerza de la actitud religiosa, pues el humor ve las cosas humanas y divinas en su insuficiencia delante de Dios». Desde la seriedad de Dios, el ser humano sonríe de las seriedades humanas con pretensión de ser absolutamente verdaderas y serias. Son nada delante de Dios. Y existe también toda una tradición teológica que nos viene de los Padres de la Iglesia Ortodoxa que hablan del Deus Ludens (Dios lúdico), pues creó el mundo como un juego para su propio entretenimiento. Y lo hizo sabiamente, uniendo humor con seriedad.

Quien vive centrado en Dios tiene motivos para cultivar el humor. Relativiza las seriedades terrenas, hasta los propios defectos y es un ser libre de preocupaciones. Santo Thomas Moro, condenado a la guillotina, cultivó el humor hasta el final: pedía a los verdugos que le cortasen el cuello pero que no le tocasen la larga barba blanca. San Lorenzo sonría con humor a los verdugos que lo asaban en la parrilla y los invitaba a darle la vuelta porque un lado ya estaba bien cocido, o san Ignacio de Antioquia, anciano obispo de la primera Iglesia, que suplicaba a los leones que viniesen a devorarlo para pasar más rápidamente a la felicidad eterna.

Conservar esta serenidad, vivir en estado de humor y comprenderlo a partir de las insuficiencias humanas es una gracia que todos debemos buscar y pedir a Dios.

Por Leonardo Boff en Redes Cristianas

martes, 22 de julio de 2014

Centenario del templo de la Iglesia de El Salvador, 1914-2014

Bajo el lema “Yo soy la luz del Mundo“, la Iglesia de El salvador ( Noviciado, 5 – Madrid), va a celebrar un serie actos en conmemoración de los 100 años de existencia de su templo. Los objetivos que persiguen mediante la celebración de su centenario son:

1. Conmemorar 100 años de historia de nuestro templo poniendo en valor su historia y su ministerio al servicio de la obra de Dios en Jesucristo.

2. Dar a conocer en el entorno nuestra fe protestante y su relación con el espacio litúrgico.

3. Abrir nuestras puertas y nuestra historia públicamente.

4. Compartir con nuestros hermanos y hermanas en la fe y con la sociedad nuestro agradecimiento a Dios por este don.

5. Fortalecer el sentido de pertenencia y el valor de nuestro testimonio en comunidad.

ICM Pan de Vida participara activamente en los actos conmemorativos del centenario, puesto que este templo es también nuestra casa, en donde hemos sido recibidos con cariño y respeto.

Os recomendamos no perderos las charlas del mes de noviembre tituladas "Hacia una Iglesia acogedora" en las que ICM hablara sobre diversidad. 

Puedes descargar el folleto informativo pulsando aquí.

domingo, 20 de julio de 2014

Semana Mundial por la Paz en Palestina e Israel

Del 21 al 27 de Septiembre, el Consejo Mundial de Iglesias invita a las iglesias miembros y organizaciones conexas a unirse a la semana de sensibilización y acción en favor de una paz justa en Palestina e Israel. Quienes comparten la esperanza de justicia están invitados a realizar juntos acciones pacíficas y a crear un testimonio público internacional común.

Cómo participar

Durante la Semana Mundial por la Paz en Palestina e Israel, las iglesias de diferentes países envían una clara señal a los responsables de las políticas, a los públicos interesados y a las propias parroquias sobre la necesidad urgente de un acuerdo de paz que garantice los derechos legítimos y el futuro de ambos pueblos. Se pide a los participantes que planifiquen sus actividades en torno a estos puntos:

  1. Orar con las iglesias que viven bajo la ocupación, utilizando una oración especial de Jerusalén.
  2. Educar sobre acciones que contribuyen a la paz y sobre hechos reales que se oponen a ella, especialmente los asentamientos en el territorio ocupado.
  3. Sensibilizar a los líderes políticos utilizando políticas ecuménicas que promuevan la paz con justicia.

¿Porqué?

La semana pide a los participantes que traten de alcanzar la justicia para los palestinos a fin de que tanto israelíes como palestinos puedan por fin vivir en paz. Hace 66 años se proclamó la creación del Estado de Israel. Esto no ha dado lugar a la creación de un Estado palestino independiente, sino que ha intensificado la tragedia del pueblo palestino. Han pasado más de 40 años desde que la ocupación de Jerusalén Este, la Rivera Occidental y Gaza destruyera el ideal pacífico de una tierra, dos pueblos.

Sin embargo, el sueño de una nación no puede cumplirse a expensas de la otra.

El mensaje de la semana de acción es que ahora
  • Es tiempo de que los palestinos e israelíes compartan una paz justa.
  • Es tiempo de liberarse de la ocupación.
  • Es tiempo de igualdad de derechos.
  • Es tiempo de sanar las almas heridas.

lunes, 14 de julio de 2014

La Iglesia de Inglaterra vota favor de las mujeres obispo

Dos años después del rechazo inicial, la Iglesia de Inglaterra ha dicho finalmente "sí" a las mujeres obispo. El sínodo anglicano, reunido desde hace dos días en York, ha resuelto finalmente el dilema y ha votado a favor con el triple apoyo de las altas jerarquías, de los clérigos y de los representantes laicos, cuyas resistencias tumbaron la iniciativa en el 2012. 

"Hoy es un día para la historia", dijo el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, en un último llamamiento al sínodo, que fue poco a poco inclinándose hacia "sí" gracias a las concesiones ofrecidas a los grupos tradicionalistas laicos (que tendrán derecho a pedir una alternativa masculina cuando una mujer sea puesta al frente de una diócesis).

Welby anticipó que la primera mujer-obispo podría ser ordenada en el mes de noviembre y vaticinó incluso que, cuando llegue el día, podría ceder el testigo a una "sucesora", como primera arzobispa de Canterbury.

El apoyo entre los propios obispos masculinos ha sido abrumador en la votación del sínodo: 37 a favor, dos en contra y una sola abstención. Entre los clérigos han existido más discrepancias: 162 a favor, 25 en contra y cuatro abstenciones. En el sector laico, el más resistente, la votación ha sido de 152 a favor, 45 en contra y 13 abstenciones.

El primer ministro David Cameron y todas las fuerzas políticas británicas han dado la bienvenida a una medida que introduce la igualdad de género en las altas jerarquías eclesiásticas, veinte años después de la ordenación de las primeras mujeres sacerdotes de la Iglesia Anglicana. El 74% de los británicos respalda la idea de que una mujer pueda ser obispo.

viernes, 11 de julio de 2014

Pablo y Teresa de Jesús

Teresa de Jesús decía: tengo «gran envidia a los que tienen libertad para dar voces, publicando quién es este gran Dios» y repetía, a menudo, que «querría dar voces» para decir a todos, algo de lo que había llegado a vivir y entender con Jesús. Pero también recordaba –y los varones que la rodeaban no le permitían olvidarlo– que san Pablo decía que las mujeres debían aprender en silencio y no enseñar.

Parecería inexplicable la química entre estos dos apóstoles, pues Teresa no calló ni dejó de enseñar lo que había comprendido. En vez de atarse a la letra de Pablo, ahondó en ella y no solo recurrió a su palabra infinidad de veces, sino que su sintonía llega mucho más lejos.

Ambos se sienten desbordados –indignos, dicen ellos– por el excesivo amor de Dios y por el servicio para el que los llama, pero no se apocan, se lanzan. Pablo se siente un indigno «servidor de Cristo» y Teresa querría ser «digna de servir en algo lo muy mucho que le debo [a Dios]». Y así, serán dos viajeros incansables, con un solo deseo: comunicar su experiencia de la buena noticia que es Jesús, para que otros crean.

Comparten otra experiencia fuerte: el descentramiento de sí, a causa de Cristo. Pierden importancia infinidad de cosas y pasan a segundo plano intereses que antes tenían. Pablo dijo a sus amigos de Filipos que todo lo consideraba basura en su vida comparado con el conocimiento de Cristo, y Teresa deja de «contentar(se) con cosas pocas». Le sucede como al apóstol, llega un momento en que siente que lo único que vale la pena es andar con Cristo.

Esto, unido al carácter apasionado que también compartían, les hizo luchar contra la fuerza de la gravedad de la vida. Se sentían «atados», mientras todo su deseo era volar, partir de este mundo para unirse plenamente con Cristo. Sin embargo, coincidirán en una decisión vital: prefieren seguir trabajando, con tal de que Cristo sea un poco más conocido y amado. Y se sienten bienaventurados en su opción. Teresa lo resumirá así: «Por su amor quiero vivir».

Eso no significará, para ninguno de los dos, la desafección a ningún nivel. Son profundamente entrañables y su energía interior se vuelca en cariño y preocupación hacia sus comunidades. Se puede ver a Pablo, en la carta a los Romanos, nombrando a infinidad de compañeros, no quiere olvidar a nadie. O diciendo, de nuevo a los amigos de Filipos, el amor que les tiene.

De Teresa, basta recordar lo que dice en Fundaciones: «En dejar las hijas y hermanas mías, cuando me iba de una parte a otra, yo os digo que, como yo las amo tanto, que no ha sido la más pequeña cruz, en especial cuando pensaba que no las había de tornar a ver».

De igual manera, su intimidad con Cristo les lleva a comprender que la santidad cristiana contiene una sabiduría profundamente humana. Pablo decía a sus hermanos de Colosas que fueran amables y simpáticos, que atendieran a cada quien según su modo de ser. Teresa explicaba a sus hermanas que tenían que ser «mientras más santas, más conversables… hemos de procurar: ser afables y agradar y contentar a las personas que tratamos».

Comparten incluso una veta irónica, aunque Teresa, en parte por necesidad, la usa más que él. Se puede ver a Pablo ironizar sobre quienes no trabajan pero tienen por ocupación curiosearlo todo, o sobre las discusiones de los corintios, si eran de Apolo, Pablo o Pedro, y les dirá: «¿Es que está dividido Cristo?».

Teresa se permite ironizar, precisamente, sobre el apóstol: «Todas hemos de procurar de ser predicadoras de obras, pues el Apóstol y nuestra inhabilidad nos quita que lo seamos en las palabras». A la vista está que no le faltó habilidad… ni se sujetó al apóstol.

Y casi le corrige, al hablar de la unión con Dios, de ese «amor tan dado a entender». Escribe: «San Pablo dice que no son dignos todos los trabajos del mundo de la gloria que esperamos; yo digo, que no son dignos ni pueden merecer una hora de esta satisfacción que aquí da Dios al alma, y gozo y deleite. No tiene comparación».

La experiencia que más les une es la del enamoramiento de Cristo. Teresa, a la sombra de Pablo, dirá: «No vivo yo ya sino que Vos, Criador mío, vivís en mí». Jesús se convierte en la propia vida. Pero antes, Pablo afirma que está crucificado con Cristo. Sabe que el Jesús que enamora es el que subió a la cruz. También lo reconoce Teresa, que mira las llagas de Jesús y comprende que ahí está «el camino de la verdad». Por eso, añade que el mayor regalo que puede hacer Dios es «darnos vida que sea imitando a la que vivió su Hijo tan amado».

Desde ese amor, se enfrentan los dos al escándalo que produce un Dios humanado y crucificado y evitan descarrilar en el espiritualismo. «No me harán confesar que es buen camino» dejar de lado la Humanidad de Jesús —decía Teresa.

Juntos transmiten un mensaje importante: lo que une es mucho más valioso que lo que separa. Pueden existir diferencias sociales, culturales o ideológicas, pero no tienen por qué enfrentar cuando algo más profundo se comparte. Lo que une es el amor a Cristo, razón del cristianismo y de la Iglesia. Y la única tarea cristiana es la que estos dos apóstoles inculcan: enamorarse y anunciar a Jesús, que sigue ofreciendo a todos vida.

Por Gema Juan OCD en Religión Digital

jueves, 10 de julio de 2014

¿Por qué es homófoba Protestante Digital?

En el editorial de la revista Protestante Digital: “De (homo)filias y (cristiano)fobias”, que bien podría haber escrito uno de mis alumnos de primero de ESO, vemos un pequeño avance en cuanto a la manera en la que los cristianos homófobos justifican su odio. Hasta hace muy poco sus posiciones eran apoyadas por la mayoría de la población, por eso les bastaba lanzar sus condenas contra las personas LGTB y esperar sentadas en su trono heteronormativo las respuestas de quienes se atrevían a contradecirles. Pero ahora la cosa ha cambiado, se han dado cuenta de que forman parte de una minoría que es percibida como extremista o incluso peligrosa por el resto, y por eso, son ellos ahora quienes tienen que justificarse. Son ellos quienes tienen que intentar sacarse la etiqueta con la que el resto les define: Homófobos.

Si nos saltamos las primeras absurdas preguntas del editorial, que seguro que quedará para la posteridad como documento de estudio, y con el que muchos cristianos y cristianas del futuro se reirán pensando lo ignorantes que éramos las cristianas y cristianos de principios del siglo XXI, llegamos a la pregunta: “¿por qué si entiendo como cristiano que la Biblia contempla el matrimonio como sólo entre un hombre y una mujer, y no entre dos personas del mismo sexo, soy homófobo?  Para quienes se estén riendo en este momento, tengo que decir que la pregunta está así mismo formulada en el editorial, y que incluso la negrita de cristiano no es un añadido mío.

Si empezamos por la negrita, tenemos que felicitarnos que tengan que aclarar lo de que son cristianos no sólo utilizando la palabra, como hasta ahora, sino que tengan que ponerla en negrita... supongo que para dar a entender que también hay otros cristianos que no son en negrita. ¿Es ésta la bienvenida a las personas LGTB al hecho de ser cristianos en Protestante Digital? ¿Somos por fin cristianos y cristianas aunque menos gordos y gordas y mucho menos importantes que los cristianos en negrita? Podría ser, que detalle más bonito, aunque que poco nos importa. A nosotros la bienvenida a la familia cristiana que compartimos con ellos y ellas nos la dio Jesucristo en el momento en el que decidimos seguirle. Y nos dio el nombre de cristianos y cristianas sin negrita, sin letra gorda y que resalte... nos dio ese nombre, igual que a ellos y ellas, para seguirle y anunciar un mensaje de liberación para todas las personas independientemente de nuestros prejuicios e ignorancias.

Pero ahora volvamos atrás, y centrémonos en el primer verbo de la pregunta: “entiendo”. Para quienes “entendemos” es un bonito detalle el esfuerzo por utilizar un lenguaje que podamos “entender”. Pero el avance no está aquí, los heterosexuales o personas que dicen ser heterosexuales de Protestante Digital, no “entienden”. El avance está en que hace sólo unos años no hubiese habido ningún verbo al empezar la pregunta, sería una cosa como: “la Biblia contempla el matrimonio sólo entre un hombre y una mujer....”. Tenemos que felicitarnos todas y todos los que trabajamos por la justicia y la inclusión, los homófobos de Protestante Digital ya empiezan a “entender” que su lectura de la Biblia no es la única posible, y que la suya es sólo una manera de “entenderla”. Ahora sólo nos hace falta saber donde han estudiado teología, o donde no lo han hecho, para saber porque la “entienden” así. Sólo hay que saber cuales son los principios que rigen las facultades donde han estudiado para comprender su homofobia. Sólo hace falta ver cómo son calificados esos centros educativos por las universidades más importantes de teología del mundo, y saber si alguno de los muchachotes o señoritas de Protestante Digital han estudiado allí.

Nos centramos ahora en otro engaño, en ese que dice que la Biblia sólo contempla el matrimonio entre un hombre y una mujer. Un engaño bastante cutre, porque cualquiera que haya hecho dos clases de escuela dominical cuando era pequeño sabrá que en la Biblia hay otros modelos familiares distintos de los que nacieron tras la revolución industrial (me refiero al de la familia nuclear: un hombre que trabaja fuera de casa, una mujer que lo hace dentro, y unos cuantos hijos e hijas). Por mucho que se quiera divinizar este modelo, es un error de base decir que la Biblia sólo contempla éste. Otra cosa, y esta imagino que difícil de entender para nuestras hermanas y hermanos de Protestante Digital, es si los modelos que la Biblia muestra son sólo el reflejo de unas circunstancias determinadas, o son de obligado cumplimiento. Para quienes tienen como maestros a los fariseos que aparecen en los evangelios, la pregunta sé que es absurda. Pero este artículo también lo leen otras personas.... Sólo añadir una cosa: El modelo de familia con el que los primeros cristianos intentaron entender la relación de Jesús con Dios, me refiero al modelo Padre-Hijo, no necesitó en ningún momento la figura de una mujer para dar por hecho que se está hablando de una familia. Es decir, las cristianas y cristianos de principios de nuestra era, fueron más flexibles a la hora de entender que es y que no es una familia.

Y me dejo para el final el principal engaño de la pregunta. En ella se nos dice que las mujeres y hombres de Protestante Digital no están a favor del matrimonio gay (se olvidan de que su homofobia no se reduce a este punto, les importa un bledo el sufrimiento que generan en miles de personas que nacen dentro de las familias a las que adoctrinan en la homofobia, o sus presiones políticas para que las personas LGTB no tengan ningún derecho). Y dicen que no están a favor del matrimonio gay porque es lo que entienden que dice la Biblia. ¡Mentira!, niego la mayor. Los muchachotes y señoritas de Protestante Digital no son gente abierta y tolerante, amante del diálogo y de la comunión con la diferencia, que un día abrieron la Biblia y se dieron cuenta de que ésta no les permitía posicionarse al lado de las personas LGTB, que tenían que oponerse a sus derechos y a que fueran felices. El camino siempre ha sido el contrario. Las personas que forman parte de Protestante Digital han mamado la homofobia desde que nacieron, les repugna la idea de ver a dos mujeres besándose o a dos hombres acariciándose... no soportan a un hombre subido en unos tacones o a una mujer con barba, no pueden entender a una familia de dos mujeres o dos hombres con o sin hijos. Y esta homofobia aprendida, después la reflejan en sus lecturas bíblicas, en su interpretación de la Biblia. Su homofobia es previa a la Biblia, lo único que hacen es intentar apoderarse de la Biblia, y de Dios, para justificar su homofobia y decir que es Dios mismo quien les obliga o anima a tenerla. Es lo de siempre... no es nuevo, no he descubierto nada que no se haya hecho ya. Ni siquiera en esto son originales. Pero claro, la homofobia no tiene nada de original, aunque el cristianismo si debería tenerlo para construir una sociedad más igualitaria para todos.

Sí, Protestante Digital es homófoba, al igual que las personas que siguen y apoyan sus planteamientos. Por eso como cristianas y cristianos, como hermanas y hermanos debemos llamarles al arrepentimiento. A que vuelvan al camino de fraternidad y amor al que nos llamó Jesús, y no al de odio, ruptura y separación en el que se han metido. Una persona cristiana si es homófoba se aleja del evangelio, y de Jesús. Él nos enseñó a caminar junto a hombres y mujeres diferentes a nosotros y con quienes jamás hubiésemos caminado si no es por la llamada de Jesús. Una llamada que sólo él hace a quien quiere y como quiere y que necesita del abandono de nuestros prejuicios e ignorancias para poder ser respondida.

La política que Protestante Digital está teniendo hacia las personas LGTB y las comunidades cristianas que les acompañan deja mucho que desear, y dista mucho de ser cristiana. Sólo hay que leer algunos de sus artículos para entender que la homofobia puede más que su fe en Jesús. Que la homofobia les está llevando a escribir una triste historia de tensión y enfrentamientos dentro de la familia protestante-evangélica del Estado Español. Es difícil saber en que Biblia o en que facultad teológica han aprendido que su comportamiento está siendo fiel al evangelio. Lo que sí es evidente es que cada día su homofobia les separa más de la práctica de Jesús. Sólo el arrepentimiento de su pecado puede ayudarles. Dios ama al homófobo, pero quiere terminar con su homofobia.

Por Carlos Osma en Homoprotestantes

miércoles, 2 de julio de 2014

Lo pequeño es hermoso: las ventajas de ser una iglesia minoritaria

A principios de los años setenta comenzó a difundirse entre nosotros lo que más tarde se dio en llamar ecologismo, mediante revistas como Integral, Alfalfa o manuales para convertirse en agricultor autosuficiente o para iniciarse en el neorruralismo. Recuperábamos con ello cierta tradición radicada en el naturismo que fue muy popular en los años 20 y 30, y con ello, una perspectiva de tono ácrata, que marcaba distancias con el industrialismo y el desarrollismo. En aquellos textos se hacía  a menudo mención de un autor, E. F. Schumacher, un economista alemán que en 1973 publicó “Lo pequeño es hermoso”, libro que se convertiría en una de las obras más influyentes publicadas después de la Segunda Guerra Mundial. En España lo publicó Editorial Blume, en 1977 y el título se convirtió en un verdadero lema para esa nueva actitud ecologista, junto con otro muy apreciado en el mismo estilo: “Piensa global, actúa local”.

Quizá Jesús se refería a ello cuando habló del grano de mostaza (aunque la parábola tiene, a mi entender, un alcance mucho más ambicioso y estremecedor, pero de eso ya hablaré otro día). Sí, lo pequeño es hermoso, pero… ¿tan pequeño? De repente me di cuenta: mi iglesia somos cuatro gatos. Caramba. Oiga, joven, sin faltar, ¿eh? No, si el gato es hermoso. Actualmente tengo dos gatos en casa pero he llegado a tener once (vivo en las afueras del pueblo, que conste). Es magnífico ser una iglesia de cuatro gatos, incluso podría afirmar llanamente que es estupendo ser una iglesia de gatos, punto. Miau. Amén.

Pues sí, ser una iglesia pequeña es hermoso. Pero no solo porque el concepto, a primera vista, aparece como romántico. Pequeño, manejable, mimoso, inofensivo, suave… Según como se mire. El hermano mosquito que ameniza nuestros atardeceres estivales aguijoneándonos a placer también es pequeño, minúsculo, el muy infame. Es que  lo pequeño es hermoso… y práctico. Me vino a la mente como un chispazo, al asociar el lema de Schumacher a nuestra reunión eclesial. La gente asocia el concepto “iglesia” a “institución”, “poder” (espiritual o temporal), “asamblea”, “organización”, “jerarquía”, “tradición”. Palabras grandes, que buscan confirmación en la atracción de masas en lugares públicos, en la influencia en las legislaciones de los países, en la definición de los cánones de la moral pública. Pero yo ahora, cuando pienso en “iglesia” me fijo en la otra cara de la hoja. ¿Qué pasa cuando esa iglesia es pequeña y minoritaria? Lo pequeño es práctico. Veamos por qué:

 LO PEQUEÑO ES PERCEPTIVO E INTUITIVO. Como lo pequeño es frágil y sensible, tiene igualmente la facultad de percibir inmediatamente lo que sucede a su alrededor y la de intuir lo que  puede suceder. Saber captar lo que está sucediendo es una virtud incomparable en tiempos de confusión. Esa capacidad de percepción es fundamental cuando la iglesia desea situarse en la realidad y actuar de manera consecuente. No tenemos grandes medios y por tanto no tenemos grandes obstáculos ni barreras que nos separen de la realidad humana de la que formamos parte. Así, podemos convertirnos en una “antena” sensible a los “signos de los tiempos”. Somos pequeños pero con orejas y ojos grandes para comprender, y brazos amplios para acoger. Lo pequeño es cercano y por tanto puede ser amigable.

LO PEQUEÑO ES UN ESPACIO ADECUADO PARA REFLEXIONAR Y ELABORAR.  Al ser pocos nos cuesta menos compartir ideas y experiencias. Podemos ir al encuentro de unos con otros sin formalismos e intercambiar elementos con rapidez. La facilidad de percibir e intuir desemboca en la facilidad para reflexionar y elaborar. No es necesario ser grande para ser sólido; la solidez depende de la capacidad no de crecer en tamaño sino en calidad. Tenemos todo lo que necesitamos para amasar la pasta de la fe y ponerla a hornear. No es el pequeño tamaño lo que puede dificultar nuestra comunicación interna sino otro tipo de barreras que nacen de los prejuicios. El espacio pequeño es ideal para que el corazón se mueva libremente en él.

LO PEQUEÑO ES ÁGIL, DINÁMICO Y FLEXIBLE. El tamaño reducido permite la agilidad de movimientos tanto para actuar como para reaccionar. La flexibilidad es la condición de la dinamicidad. Dinámico no es simplemente rápido –que podría serlo aun sin propósito–  sino ágil y certero en un entorno cambiante.  No hace falta ser grande para ser influyente; la capacidad de influir depende de la calidad resultante del amasamiento y horneamiento de nuestra fe y de la dinamicidad fruto de nuestra agilidad. Como somos pequeños llegamos antes a los sitios y accedemos con más facilidad a lugares recónditos donde es necesario intervenir. Y por eso podemos ser bien recibidos, atentos a las necesidades de nuestro prójimo, sensibles a su llamada y prestos a atenderla.

LO PEQUEÑO ES FUERTE SI ES COHERENTE, EQUILIBRADO Y ADAPTATIVO. La flexibilidad es la condición más sólida para la fortaleza. Lo flexible se inclina ante la fuerza que lo doblega para, una vez la fuerza cesa, recuperar su forma original. La capacidad de adaptación es la fuerza subyacente a la capacidad de evolución. La potencialidad de resurgir entre fuerzas opuestas se debe al equilibrio, y precisamente lo que busca la evolución adaptativa es el equilibrio, llamado homeostasis en los seres vivos, es decir, la búsqueda y obtención del funcionamiento equilibrado de las funciones vitales. La coherencia adaptativa equilibrada de los organismos es lo que hace de ellos seres vivos. El equilibrio es señal de madurez y condición imprescindible para el desarrollo y el crecimiento.

LO PEQUEÑO ES CLARO, SIGNIFICATIVO Y RELEVANTE. A menudo lo más grande no es lo que se ve con más facilidad. Una pequeña manchita en la camisa nueva es suficiente para arruinar el estreno. Lo pequeño se hace ver cuando es inesperado: destaca lo inusual, y lo inusual puede ser pertinente o impertinente. El cristianismo es, hoy, en nuestro mundo y en nuestras sociedades, un elemento impertinente por disruptor. Como lo fue su vocación desde los inicios, pues “fuego vine a traer al mundo, y qué quiero sino que arda”. La Cruz fue signo de escándalo para unos y absurdo para otros: lo sigue siendo y de ahí nuestro papel en el mundo. El escándalo de la Ley del Amor es insuperable por ningún otro signo, más que nunca, en nuestros días. El testimonio del Amor no conoce tamaños pues no es mensurable en términos cuantitativos. Y ahí cobra el significado de aquello de hacerse pequeños voluntariamente y para ser los últimos contados entre los primeros.

Lo pequeño, pues, es hermoso porque está hecho a la medida de lo humano. Y es práctico porque nos permite movernos en esa dimensión de humanidad próxima para convertirnos en elemento de humanización. Hay dos maneras de ser pequeño: una, porque no queda más remedio; otra, por razones de simplicidad voluntaria, concepto asociado también a ese estilo schumacheriano (antes llamado austeridad, palabra, que no concepto, desprestigiada últimamente por razones obvias). También hay una tercera, que consiste en ambas cosas juntas, y me temo que esa es la nuestra. Que seamos actualmente pequeños no obsta para poner en práctica nuestra voluntad de crecer; el aprendizaje de la simplicidad voluntaria nos sitúa en mejores condiciones para cuando crezcamos. El crecimiento de un organismo vivo es lento y se produce en el interior de ámbitos cálidos, que permiten la fermentación de la masa y la consolidación en su horneado.

La cuestión del tamaño, la importancia y la influencia, en cualquier caso, no es extraña al Evangelio. Ese asunto era, según he creído entender, una de las preocupaciones de los discípulos que no comprendían, al menos no todavía, la naturaleza y alcance del Reino de los Cielos propuesto por Jesús. Una lectura de esas preocupaciones en términos de importancia y preeminencia, preocupaciones mundanas y por tanto de poder y de ego, nos puede decir mucho no sólo de su mentalidad y de su tiempo, sino también de nuestra situación y de nuestras propias congojas: es un elemento consustancial a la naturaleza humana cuando esta se encuentra frente a frente con el escándalo de la Cruz. Les preocupaba el tamaño, igual que a  nosotros, y todo el empeño de Jesús al respecto era hacer que se diesen cuenta de que incluso en aquel escenario de hace dos mil años lo pequeño era también hermoso.  De lo “grande”, la afirmación de Jesús fue tajante: “No quedará piedra sobre piedra”. Y al darme cuenta de todo esto, salí de los locales de la Església de Crist, que ahora es mi parroquia, gritando en mi corazón: “¡Tengo Iglesia!”. Maravillosamente pequeña y magníficamente dispuesta para que la hagamos crecer.

Por Gabriel Jaraba

lunes, 30 de junio de 2014

La alegría de Dios

Nos cuesta mucho pensar en Dios como alegre. Nuestra imagen de Dios es seria, severa, jamás con sonrisa. Pero la Biblia nos habla del multifacético gozo de Dios, como Suprema Belleza e Infinita Alegría. Las escrituras hebreas emplean una variedad de términos para expresar esta alegría divina: Dios se deleita y se complace en nuestra consagración a su buena voluntad y nuestra práctica de la justicia (1Sm 15:22 HaQêFaZ; Sal 51:16-17; cf. Miq 6:7 YaY.RYâH). Según Isaías 62:5, “como un novio que se regocija por su novia, así tu Dios se regocijará por ti” (YiSîS). Dios se deleita en nuestro bienestar, lo que nos motiva a nosotros a lanzar gritos de alegría (Sal 35:27; cf. 95:1-2). Es un gozo mutuo, del que nos habla el Salmo 104:

    "Que la gloria de Yahvéh perdure eternamente;
    que Yahvéh se regocije en sus obras…
    Cantaré a Yahvéh toda mi vida,
    cantaré salmos a mi Dios mientras tenga aliento.
    Quiere él agradarse de mi meditación;
    yo, por mi parte, me alegro en Yahvéh"
(104:31-34; cf. 92:1-5).

¡Dios se goza disfrutando sus obras, y comparte ese gozo con nosotros!

Es más, Dios mismo se ríe de nuestras vanidades, sabiendo que son más comedia que tragedia (Sal 2:4; 37:13; 59:8; hebr SâJaQ). Dios se ríe y nos hace reír a nosotros con su finísimo sentido de humor (Gen 21:6; cf. Sal 52:6 SaJaQ; cf. Zac 9:15).Es sorprendente y significativo que uno de los tres patriarcas hebreos se llame “Risa”.El relato del nacimiento de Isaac está permeado de este verbo hebreo para “reírse”.Cuando Dios le anunció a Abraham que Sara iba a tener un hijo, él se rió al imaginar a su anciana esposa con barriga materna o dando de mamar (Gn 17:17). A continuación la misma Sara, que ya había dejado atrás la época de procreación, al escuchar esa misma noticia se rió, y después pretendió negarlo (18:12-15). Al nacer el niño, Sara exclamó, “Dios me ha hecho reír”, y a los demás a reír con ella (21:6). No cabe la menor duda: ¡Dios tiene un buen sentido de humor!

Este episodio tan humano y jocoso reaparece en el cuarto evangelio, nada menos que una evidencia de la deidad de Cristo: “Abraham, el padre de ustedes, se regocijó al pensar que vería mi día, y lo vio y se alegró” (Jn 8:56). ¿Cómo pudo decir Jesús que Abraham vio su día y se alegró? ¿Por qué escoge este texto, precisamente el pasaje sobre el nacimiento de Isaac, y específicamente el tema de la risa? Los textos de Génesis no indican ningún conocimiento salvífico de parte de Abraham; la promesa era sólo que tendrían un hijo, una nación, y una tierra. Pero en ese loco proyecto de fe nació toda la historia de la salvación, y nació con gozo evangélico. Ese gozo lo compartieron Abraham y Sara, en todo el humor divino con que Dios los hizo reír.

Filon de Alejandría, pensador judío contemporáneo de Jesús (20 a.C. – 50 d.C.), enseñó que toda alegría humana es una participación en la alegría de Dios. Sobre Abraham, Filón describe su reírse como “resultado de una felicidad establecida y un regocijarse de la mente” (de Abr 202), que constituye “un sacrificio que la persona sabia ofrece como ofrenda a Dios”. Afirma también que “el regocijarse pertenece propiamente sólo a Dios”. Filón lo razona filosóficamente: sólo Dios está totalmente libre de dolor o temor, por lo que “la naturaleza de Dios… es la única naturaleza que posee completa felicidad y bendición” (ibid.). Así, sólo Dios puede alegrarse completa y perfectamente. En otro escrito, Filón describe “el reír del alma” aun cuando sufre, pues “sonríe en su mente porque un gozo grande y puro, sin mezcla, ha entrado en ella (Mut 154).

El teólogo contemporáneo que más ha profundizado en el tema de la alegría de Dios es Karl Barth, en su larga exposición de la gloria de Dios (Church Dogmatics II/1 640-677). Partiendo de la belleza de Dios como revelación de su gloria, Barth concluye que la alegría pertenece al mismo ser de Dios. Como bello que es, afirma Barth, “Dios actúa como aquel que da placer, crea deseo y lo premia con el goce de lo deseado” (651). “La gloria de Dios”, afirma Barth, “es el gozo propio e inherente de su ser divino, el que brilla desde él y rebosa en su riqueza” (647). Eso no es casualidad, pues Dios se revela así y actúa así, porque es así, porque es bello y deseable, lleno de goce. “El Dios atestiguado en las sagradas escrituras es el Dios que irradia gozo, y sin ese gozo no sería comprensible en su deidad y no sería quien es” (654). Además, todas las criaturas “tienen su ser y su existencia en el movimiento divino de la divina auto-glorificación en la transferencia a ellas de su inmanente alegría. Es su destino ofrecer en la esfera temporal una respuesta fiel aunque inadecuada al júbilo con que está repleto Dios desde la eternidad y hasta la eternidad” (648). Las criaturas estamos llamadas a “co-operar en el júbilo que rodea a Dios” (648). En una docena de páginas (646-657) Barth nos ofrece una reflexión muy profunda e inspiradora sobre la belleza y la alegría del ser de Dios como fuente suprema de la belleza y la alegría creadas. Domina el vocabulario de deseo, placer, gozo y felicidad. Ignorar esto, según Barth, es negar “el carácter radicalmente evangélico del mensaje bíblico” (654; cf. 655).

En la misma línea, Ronald Gregor Smith (Richardson 1951:117) afirma que “el gozo no es una consecuencia aislada u ocasional de la fe, sino una parte integral de toda la relación con Dios”. Citando a Filipenses 4:4, Romanos 14:17 y 15:12, Gregor Smith concluye que “la fuente de gozo en la vida de Dios hace que nuestro gozo sea no sólo un don derivado del gozo de Dios, sino también un anticipo del estado final”. En nuestro gozo, no sólo expresamos el gozo de Dios mismo, sino que también vivimos por adelantado el gozo eterno de nuestra salvación. Nuestro gozo es completo sólo en la plenitud de la presencia de Dios (Sal 16:11). “El gozo en la Biblia aparece consistentemente como una realidad escatológica que se hace presente proléptica y parcialmente en la vida humana como anticipo del reino de Dios” (ibid.).

De este origen divino nace una fuente inagotable de gozo. El pueblo de Israel celebraba las misericordias de Diosen la exuberante alegría de sus fiestas (cf. Sal 122:1). La consigna festiva era “te alegrarás delante de Yahvéh tu Dios…y tu alegría será completa” (Dt 16:11, 14,15). ¡Los hijos e hijas de Dios vivimos en fiesta permanente! De la Fiesta de Enramadas se comentaba, “Quien no ha visto la alegría de esta fiesta, nunca ha visto alegría en su vida” (Zorrilla 1981:54). “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Yahvéh iremos” (Sal 122:1). La consigna de nuestros cultos es, “Cantad alegres al Señor, habitantes de toda la tierra” (Sal 100:1). Nuestras celebraciones cristianas, como Navidad, Semana Santa, bautismo, eucaristía, renuevan la alegría de las hazañas salvíficas de Dios y también miran adelante hacia su reino definitivo.

La alegría bíblica a menudo se relaciona con la esperanza escatológica. A los perseguidos el Señor les exhorta, “Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo” (Mt 5:12). A los mayordomos fieles se les invita a entrar en el gozo de su señor (Mt 25:21,23). Sin haber visto a Jesús, los fieles “se alegran con un gozo indescriptible y glorioso” en la espera de su venida (1 P 1:7-8), anticipando con alegría ese encuentro (4:13). En el Apocalipsis “la idea de gozo se proyecta hacia adelante” (Richardson 1951:117). Apocalipsis 7 compara el cielo a la muy alegre fiesta de Enramadas (Cf. Stam 2003:149-151, “El cielo será una fiesta”). Aquí en Ap 18-19 Juan está celebrando con júbilo la futura derrota de Babilonia (Ap 18:20; 19:7; cf. 12:12). Bien comentan Mesters y Orofino (2003:317-318):

"Esta alegría tan grande nace del futuro y, a través de una lectura diferente de los hechos  penetra el presente, provocando el canto de las comunidades perseguidas. Aquí [en el canto] ellos verifican que no han sido engañados. La resistencia y la lucha de hoy son simiente de este futuro tan atrayente…

El Apocalipsis es uno de los libros más alegres de la Biblia. En su pobreza, los perseguidos viven una felicidad que los poderosos, en su riqueza, no consiguen entender ni poseer… Detrás del dolor de la persecución, los apocalípticos encuentran la certeza de estar en la mano de Dios. La alegría explosiona en cantos de loor y de acción de gracias".

Finalmente, esta teología de la alegría debe producir un teologizar también alegre. Nuevamente Karl Barth lo expresa elocuentemente:

"La teología en su totalidad, y en todas sus partes y en sus interconexiones, en su contenido y su método es… una ciencia peculiarmente bella.  De hecho, podemos decir con confianza que es la más bella de todas las ciencias.  Encontrarla desabrida es la marca del filisteo.  Es una forma extrema del filistinismo poder encontrar la teología desabrida.  El teólogo que no tiene gozo en su trabajo simplemente no es teólogo.  Caras malhumoradas, pensamientos adustos y estilos aburridos de hablar son intolerables en esta ciencia.  Que Dios nos libre de lo que la Iglesia Católica ha considerado uno de los siete pecados del monje – el taedium – ante las grandes verdades espirituales con las que la teología tiene que ver.  Pero tenemos que entender, por supuesto, que sólo Dios nos puede guardar de caer en ese tedio".
(II/1 p.656).

Así es como la teología del gozo inspira una inmensa alegría en todo el quehacer teológico. Ser llamados por Dios a la tarea teológica significa el indescriptible privilegio de “habitar en la casa de Yahvéh todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Yahvéh y recrearme en su templo” (Sal 27:4), ¡Y de alegrarme ante Dios y con Dios!

Por Juan Stam en Lupa Protestante

domingo, 29 de junio de 2014

No a la idolatría del dinero

El ateismo sistemático del siglo XIX y de comienzos del XX parece haber ido derivando hacia diversas formas de idolatría práctica. Son muchas las personas, también entre los cristianos, que aunque no lo confiesen rinden culto a los ídolos. Entre las diversas formas de idolatría moderna (poder, placer, consumo, cuerpo, deporte, ciencia y tecnologías, patria, partido político…) quizás la más extendida y grave es la idolatría del dinero, como señala el Papa Francisco en su exhortación La alegría del evangelio (n 55). Este es el nuevo becerro de oro (Ex 32,1-35) que se encarna en el fetichismo del dinero, en la dictadura de una economía sin rostro que antepone las financias a las necesidades humanas.

Esta es una vieja tentación. Ya antiguos poetas romanos criticaban el hambre del “sagrado dinero” y la carta a los Efesios dice que los codiciosos son como idólatras (Ef 5,5).

Y como todo ídolo, el dinero tiene sus santuarios, sus sacerdotes, sus  exigencias que llegan hasta los sacrificios humanos. ¿Qué son sino sacrificios humanos ofrecidos al ídolo del dios dinero las víctimas de la actual crisis financiera de países tradicionalmente ricos (desahucios, millones de personas y jóvenes sin trabajo…), las víctimas de las multinacionales en África, Asia y América Latina (hambre, mortalidad infantil, millones de  personas “sobrantes y descartadas”…), las víctimas de las guerras y del comercio de armas (muertes de inocentes, violencia, millones de desplazados y refugiados…), las víctimas de la explotación y trata de personas  (prostitución, venta de órganos, trabajos inhumanos), las víctimas de la falta de escuelas (analfabetismo…), las víctimas  del narcotráfico (drogadicción con todas sus perversas consecuencias…), la destrucción del medio ambiente sacrificado a intereses económicos, etc..? 

Los ídolos no permiten mirar a la realidad ni adherirse a valores humanos, se limitan a “lo que me favorece a mí”. 

Ante esta nueva forma de idolatría hay que recordar las palabras del Sermón de la montaña: “Nadie puede servir a dos señores, a Dios y al dinero” (Mt 6, 24), es decir, no se puede servir al Dios de la vida y al dios de la muerte. La economía ha de estar al servicio del bien común con una especial sensibilidad hacia los pobres, las finanzas han de orientarse por una ética en favor la persona que impida la desigualdad y remedie las desigualdades y la pobreza.

Si los cristianos no nos damos cuenta de esta situación, si no la denunciamos, si no nos oponemos a ella, si no actuamos en contra, caeremos en lo que Francisco llama la “mundanidad espiritual”, es decir, personas que bajo apariencia de bien y con prácticas espirituales, en el fondo son mundanas y adoradoras del dios dinero.

Para romper la atracción fetichista e idolátrica del dios dinero hemos de dejarnos interpelar y conmover por el clamor de las víctimas de este ídolo. A través del gemido de las víctimas humanas y también a través del gemido de la tierra, el Espíritu del Señor clama justicia.

Por Victor Codina en Redes Cristianas

sábado, 28 de junio de 2014

Taller: La víctima que perdona por el Pbro. James Alison

El sábado 28 de junio de 16:30h a 20h en Crismhom, tendrá lugar este taller de entrada libre en el que se esbozará y presentará un curso de introducción a la fe cristiana para adultos en clave LGTB. El taller correrá a cargo de James Alison, que es un renombrado teólogo abiertamente homosexual que ha escrito numerosos libros, algunos de ellos explícitamente sobre temática homosexual. El taller se impartirá en español y aunque es gratuito, es necesaria una inscripción. Para inscribirte, pulsa AQUÍ.

James nos propone una mirada por dentro del curso inductivo de introducción a la fe cristiana que él ha desarrollado en inglés a lo largo de los últimos quince años, y que está en vías de traducirse al castellano. El curso está pensado para grupos pequeños alrededor de una comida compartida, pero aquí James nos presentará (como volante para posibles interesados en hacer, o hasta facilitar, el curso en el futuro), dos lecturas bíblicas, para mostrar la manera de tratar el texto que fluye en todas ellas. No se presupone nada de conocimientos especializados. La tarde servirá sencillamente como momento de enseñanza, reflexión y meditación para quien quiera participar de esta manera.

Sobre James Alison
James Alison (nacido en 1959) es teólogo, autor y sacerdote católico. Ha estudiado, vivido y trabajado en México, el Brasil, Bolivia, Chile y los EEUU como también en su nativa Inglaterra. Es doctor en teología por la facultad de los Jesuitas de Belo Horizonte, Brasil. De sus siete libros, tres existen en castellano: "Conocer a Jesús" (Secretariado Trinitario, Salamanca 1994), "El retorno de Abel" (Herder, Barcelona 1999); y "Una fe más allá del resentimiento: fragmentos católicos en clave gay" (Herder Barcelona 2003). Algunos de sus escritos más recientes, como también entrevistas y videos, en varios idiomas incluyendo el castellano, se encuentran en www.jamesalison.co.uk.

Después de vivir con La Orden de los Predicadores (Dominicos) entre 1981 y 1995, James ha trabajado como predicador itinerante, conferencista y acompañante de retiros espirituales. Actualmente es un Fellow de Imitatio (www.imitatio.org) la organización establecida por la Thiel Foundation para diseminar el pensamiento de Rene Girard. James acompaña también a los públicos más variados por medio de conferencias académicas, talleres para estudiantes de grado, de postgrado y profesores, por medio de cursos de catequesis para adultos, retiros para sacerdotes, para grupos parroquiales, y retiros católicos y ecuménicos para gente gay y lesbiana. Su agenda en 2013 incluye cursos y conferencias en EEUU, Francia, Inglaterra, España, México, y el Brasil. Teólogo sistemático de formación, James ha desarrollado un programa de introducción a la fe cristiana que fluye de la comprensión del deseo explicitada por René Girard. Este curso www.forgivingvictim.com, específicamente pensado para grupos de adultos, ya está disponible en versiones vídeo, texto y online en inglés. Se esperan en breve ediciones en otros idiomas, incluyendo el castellano. James vive en São Paulo Brasil donde busca promover el pensamiento de Girard delante de varios públicos. También acompaña un proyecto pastoral con creyentes católicos LGBT de la ciudad.

Sobre las líneas de pensamiento de James Alison
1. Teología "hecha por un gay en primera persona" (pero no "teología gay").
2. Búsqueda de una presentación general del cristianismo desde la clave de la "víctima que perdona" y la superación de la lógica del chivo expiatorio.
3. Recuperación, desde esas claves, de nociones como redención.
4. Las personas lgtb estamos en situación privilegiada para ser "víctimas que perdonan" o "excluidos que acogen".

Lo que para algunos ha significado entrar en contacto con la obra de James es un cambio en la forma de ver la vocación lgtb-cristiana. Y suscriben lo que se ha dicho sobre sus libros: hacen que a uno "le entren ganas de ser cristiano".

Crismhom

viernes, 27 de junio de 2014

La Iglesia de Inglaterra inicia la expulsión del primer sacerdote gay casado

Andrew Cain y Steve Foreshew
Andrew Cain y Steve Foreshew
Andrew Cain y Steve Foreshew
La Iglesia de Inglaterra ya lo dejó claro en su momento: una cosa es aceptar en el seno de la Iglesia a los feligreses gays, incluso bendecir de manera informal sus uniones, y otra muy distinta permitir que los propios clérigos homosexuales contraigan matrimonio. El primer sacerdote que se atrevió a desafiar este mandato ya ha empezado a recibir su castigo. El canónigo Jeremy Pemberton, capellán en un hospital público, se casó en abril con su pareja, Laurence Cunnington, pero ha sido ahora cuando ha recibido una notificación del obispo de la diócesis de Southwell y Nottingham, Richard Inwood, comunicándole la retirada de su licencia para oficiar en este territorio. Por el momento Pemberton sí mantiene su licencia en la diócesis de Lincoln, así como su empleo en el Sistema Nacional de Salud.

Esta expulsión ya ha sido criticada por los colectivos que piden un trato igualitario para los sacerdotes homosexuales en la Iglesia. “La acción del obispo contra Jeremy es intolerable. Jeremy y Laurence se han casado porque se aman y están totalmente comprometidos el uno con el otro. Jeremy tiene una vocación para el sacerdocio y una particular vocación como capellán hospitalario. La Iglesia examinó a Jeremy y reconoció su vocación. Ahora que Jeremy se identifica como gay y está en una relación homosexual que ha sido legalmente formalizada, la Iglesia reniega de su evaluación original de la vocación de Jeremy y le demanda que dimita”, ha señalado el reverendo Colin Coward, del colectivo Cambiando Actitudes, que señaló que Inwood había tomado la decisión a instancias del arzobispo de York, John Sentamu. Precisamente uno de los cargos eclesiásticos que más habían insistido en criticar la homofobia de su iglesia en países como Uganda.

“La acción tomada por el obispo y el arzobispo tiene implicaciones para el lugar de la Iglesia de Inglaterra en la sociedad inglesa y para las enseñanzas de la Iglesia sobre matrimonio, intimidad y relaciones homosexuales”, añadió Coward. También se refirió a esta decisión Simon Sarmiento del colectivo Iglesia Inclusiva. “Si los obispos continúan tomando acciones disciplinarias contra los clérigos que se casan deben esperar reacciones negativas”, ha advertido.

Precisamente este fin de semana ha contraído matrimonio otro párroco, Andrew Cain, de la Iglesia de St Mary en Kilburn, que se ha hecho popular en Londres por su apoyo al matrimonio gay y que ya había anunciado que seguiría adelante con la boda pese a las prohibiciones. Cain se ha casado con su pareja de hace más de 14 años, Steve Foreshew. Ambos se han referido públicamente a lo sucedido con Pemberton: “Vergonzosas noticias sobre el obispo de Jeremy Pemberton. Saben que sus acciones están mal y la Iglesia se está moviendo y se moverá. Estúpido y equivocado”, comentó Cain. “Las noticias sobre Jeremy Pemberton no son lo que queríamos leer esta mañana… pero no pueden quitarnos esto”, añadió su marido.